5 razones para elegir FP

Seguramente que hoy en día encuentras muchos motivos para hacer Formación Profesional. A continuación los puedes ver resumidos en solo cinco razones fundamentales que pueden ser suficientes para ayudarte en la decisión que probablemente tienes que tomar sobre tu futuro profesional.

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Fpbide. Un cuestionario de intereses para la FP

ImagenfpbidelogoLos intereses profesionales son uno de los elementos más utilizados en los procesos de toma de decisiones vocacionales. Asimismo, es el factor de la conducta vocacional al que tradicionalmente más consideración se le ha prestado en la investigación sobre orientación profesional.

“Los intereses reflejan los influjos que el ambiente proporciona al sujeto y se activan a través de conocimientos y experiencias significativas. Los intereses señalan el rumbo y dirección de la conducta vocacional; se desarrollan en un medio sociocultural determinado en el que tienen posibilidad de expresarse y actuar como motivadores y reforzadores”. (Rivas, 1995, p. 47)

Si se hace un repaso histórico, se aprecia que los intereses han sido uno de los campos que más frutos han aportado a la orientación profesional. La medición de los intereses ha sido una de las áreas a las que más se ha recurrido en la evaluación del consejo de carrera (Osipow, 1991), constituyendose como uno de los núcleos fundamentales de la labor asesora y orientadora.

Ciertos autores (Lent, Brown y Hackett, 1994) definen los intereses profesionales como patrones de gustos, indiferencias y aversiones respecto a actividades relacionadas con carreras y ocupaciones . Se considera que un conocimiento adecuado de este factor de la motivación humana permite predecir el grado de satisfacción que una persona experimentará en el desempeño de una ocupación (Barak, 1981).

Los intereses se relacionan también significativamente con la estabilidad y el compromiso de los individuos hacia sus carreras y ocupaciones (Super, 1985). Otros investigadores comparan el peso relativo de la variable intereses en relación con otras variables psicológicas (habilidades, rasgos de personalidad, etc.) en la elección de carrera, verificando el papel preeminente de éstos en situaciones de decisión profesional (Barak, 1981; Holland, 1997).

ESTUDIANTELos cuestionarios de intereses son probablemente los instrumentos más populares en la evaluación del comportamiento vocacional, según se desprende de encuestas realizadas en Estados Unidos, donde instrumentos como el Strong Campbell Interest Inventory (Watkins, 1994) son empleados por un gran porcentaje de orientadores. Los inventarios de intereses se caracterizan por definir una serie de ítems en los que se deben indicar las preferencias profesionales: Asimismo, poseen un valor numérico que permite obtener una puntuación final que representa un perfil o pauta en torno a este factor (Super, 1985).

En cuanto a su utilidad, los investigadores coinciden en señalar que deben aplicarse con la finalidad de: seleccionar metas profesionales, confirmar elecciones previas, descubrir campos de actividad laboral, incrementar el autoconocimiento y encontrar ocupaciones que proporcionen satisfacción personal.

Los intereses profesionales son unos estados motivacionales estables caracterizados por un sentimiento de agrado o desagrado provocando una actitud favorable (atracción) o desfavorable (rechazo) que conduce a un tipo de comportamiento de aproximación hacia las actividades atractivas y de evitación de las rechazables.

Es preciso reconocer hoy en día no se dispone de un cuestionario de INTERESES PROFESIONALES específico para la FP, en formato web y que sea eminentemente gráfico e interactivo, y que utilice la imagen como elemento central de su diseño. Es por ello por lo que como orientadores educativos hemos elaborado este cuestionario sobre la Formación Profesional, pero dirigido específicamente al alumnado de la Enseñanza Secundaria Obligatoria (ESO) y del Bachillerato, así como tambíen a cualquier otra persona que se plantee tomar una decisión sobre qué estudios de grado medio y/o superior de FP quiere hacer.

Es cierto que existen en el mercado, o elaborados por diferentes administraciones educativas, ciertos programas para la orientación y toma de decisiones, pero éstos son de carácter global, y en ningún caso abordan la realidad de la formación profesional de manera específica y con la exhaustividad precisa. Bien es cierto que dichos programas, entre otras propuestas, suelen incluir también  cuestionarios de intereses profesionales, pero casi siempre en el formato más clásico de lápiz y papel.

Fpbide.com, que se encuentra en la actualidad en fase beta, es un cuestionario de intereses en formato web, de acceso totalmente libre, elaborado por un grupo de orientadores y orientadoras educativos de siete centros de Formación Profesional de Euskadi cuyo objetivo fundamental es  facilitar y apoyar el proceso de toma de decisiones vocacionales de cualquier persona interesada en realizar estudios de Formación Profesional.

Fpbide.com se ha diseñado teniendo en cuenta los siguientes criterios básicos:

  • Tomar como referencia profesiones y ocupaciones relacionadas con las 26 familias profesionales de la FP
  • Utilizar como soporte único el formato web basado en las Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC).
  • Ser eminentemente gráfico,intuitivo y motivador para el que lo realice.
  • Ser un recurso válido y fiable para la toma de decisión vocacional.

En Orientación Profesional se estima que pueden utilizarse este tipo de cuestionarios de intereses con finalidades de orientación vocacional a partir de los quince años aproximadamente, ya que se considera que es a partir de esa edad cuando los resultados obtenidos mantienen cierta estabilidad.

El cuestionario fpbide.com consta de dos niveles diferenciados. El primero, para los ciclos medios, dirigido preferentemente al alumnado de los últimos cursos de la ESO. El segundo nivel del cuestionario se dirige a los ciclos superiores, que, obviamente, sería exclusivamente, para alumnado mayor de esa edad.

Como grupo de orientadores educativos de FP Euskadi, estamos muy satisfechos de poder presentarte fpbide.com, una herramienta para la orientación profesional, con la intención de que, aunque se halle actualmente en fase beta o de prueba, puedas experimentarla y aportarnos todas las sugerencias y valoraciones que consideres necesarias. Para nosotros serán, sin duda, de una gran ayuda.


Barak, A. (1981). Vocational Interests: A cognitive view. Journal of Vocational behavior. 19 (1)

Lent, R.; Brown, D; Hackett, G. (1994).Toward a Unifying Social Cognitive Theory of Career and Academic Interest, Choice, and Performance. Journal of Vocational Behavior.45, 79-122.

Holland, J. (1997). La elección Vocacional México: Trillas.

Osipow, S (1991) Teorías sobre la elección de carreras. México: Trillas.

Rivas, F (1995) Manual de Asesoramiento y Orientación Vocacional Madrid Síntesis.

Super, D.E. (1985). Perspectives in the meaning of velue of work. En Gysbers: Dessigning careers, San Francisco, Jossey-Bass.

Watkins, C. (1994). The practice of vocational assessment by counselling psychologists. The Counseling Psychologists.22, 115-128.

 

 

UN DEPARTAMENTO DE ORIENTACIÓN PARA LA FORMACIÓN PROFESIONAL

1. UN MODELO DE ORIENTACIÓN INTEGRAL PARA LA FORMACIÓN PROFESIONAL

Parto de la base de que el trabajo docente conlleva una dimensión orientaESTUDIANTEdora, que está sustentada en la complejidad del aprendizaje y, consecuentemente, de su labor educadora. Del proceso de aprendizaje participa, no solamente la dimensión intelectual o cognitiva del alumno, sino la totalidad de la persona. El alumno aprende desde sus experiencias, motivaciones, expectativas, valoraciones y sentimientos. Por consiguiente, se hace inevitable contemplar la orientación y la tutoría si se quiere llevar a la práctica una auténtica educación integral.
La complejidad de la labor educadora, la pluralidad de profesores que atienden los distintos grupos de alumnos, la variedad de objetivos y necesidades, y el complejo funcionamiento de los centros de Formación Profesional, aconseja que éstos dispongan de recursos especializados suficientes para abordar con garantías la dimensión orientadora dentro de su labor educadora y formativa.
El profesorado de Formación y Orientación Laboral (FOL) se concibe como una respuesta a la necesidad de que el alumnado adquiera y asiente todo un bagaje de competencias relacionadas con la orientación profesional y el acceso al empleo, que se consideran imprescindibles para completar la formación técnica de un ciclo formativo de Formación Profesional.
No obstante, la tarea docente del profesorado de FOL debe complementarse con una labor específica de orientación, para la que se hace inevitable buscar formulas que especialicen a este profesorado o, lo que en mi opinión es más atinado, contar con la colaboración de los orientadores educativos y/o laborales. Como función especializada que es, se fundamenta en el desarrollo de una serie de programas y acciones específicas, que tienen por objeto informar y ayudar a las personas a adoptar decisiones en el ámbito de la formación y/o el empleo en cualquier momento de su trayectoria vital.
Pero, esta concepción basada en el ámbito de la orientación profesional, con ser básica y fundamental en los centros de Formación Profesional, no ha de ser la única. Las propuestas de intervención han de contemplar una mayor amplitud de miras, y ser concebidas desde una visión integral de la persona, que participe del concepto de orientación a lo largo de la vida y que, por tanto, se abra a otras dimensiones de la orientación, como la de aportar su apoyo especializado sobre los procesos de enseñanza-aprendizaje, o la de colaborar en el desarrollo personal y humano del alumnado de la FP.
En ese sentido, los centros de FP, y sus profesores de FOL, constituyen un eslabón más dentro del sistema integrado de orientación; formado por un amplio elenco de profesionales: orientadores de centro, servicios externos de información y orientación para el empleo, servicios de información y orientación de las administraciones locales u otras entidades públicas y privadas, etc.
Es bien sabido, que los departamentos de orientación de los centros docentes pueden adoptar diferentes tipologías en función del personal involucrado en las tareas de orientación, tutoría y apoyo que le son propias, así como de la población a la que atienden, por lo que en un mismo un mismo departamento se aglutinan perfiles de actuación específicos y diferenciados (profesores de apoyo, educadores sociales, representantes de tutores, orientadores., etc.). Lo mismo ha de suceder, en mi opinión, en la FP, con todos los profesionales que participan de la orientación y el apoyo del alumnado (profesorado de FOL, orientadores, mediadores, profesorado de apoyo, etc.).
El departamento de orientación de un centro de FP debe guiarse por los principios de orientación a lo largo de la vida, por lo que habrá de contemplar como eje básico de su actuación, que las personas que se forman sean los propios protagonistas de la construcción de su propio recorrido de aprendizaje, de formación, y de inserción profesional o social.
Es evidente que, en los centros actuales de FP, se hace imprescindible la consolidación, o en su caso, creación y dimensionamiento de una estructura organizativa sólida para la orientación, que no es otra, que la de un departamento de orientación vigoroso, que integre, cohesione, y de coherencia a la labor de los diferentes profesionales que participan del proceso orientador.
Por otro lado, y de puertas afuera, la orientación no ha de cerrarse y acotarse a los límites estrechos del centro. Muy al contrario, ha de manifestarse accesible al alumnado de otras etapas educativas, y, en general, a toda la ciudadanía, con independencia de su nivel de formación, condición profesional o social, y ubicación geográfica. Para ello, los servicios y departamentos de orientación habrán de ir incorporando a su labor las herramientas y recursos que permitan complementar adecuadamente el tradicional acceso presencial a la orientación.

2. UN DEPARTAMENTO DE ORIENTACIÓN PARA UN CENTRO DE FP
Las necesidades de orientación y tutoría del alumnado de un centro de formación profesional son muy variadas, y se corresponden con diferentes ámbitos y vertientes de la orientación. Como es lógico, buena porientacion1optarte de las demandas pertenecen al ámbito de la orientación profesional, la búsqueda y el acceso al empleo. Pero, es indudable que en los centros de FP actuales también se evidencian claras necesidades relacionadas con el desarrollo exitoso de los procesos de enseñanza-aprendizaje; así como, las generadas por otro tipo de problemáticas de tipo personal o emocional, que en muchos casos condicionan seriamente el desarrollo formativo. Ante esta situación, los centros de FP han de ser conscientes de ello, y organizarse en la medida de sus posibilidades, con objeto de no eludir estas demandas.

LA ORIENTACIÓN EDUCATIVA EN LA FP DEL PAÍS VASCO

De un tiempo a esta parte, el Departamento de Educación del Gobierno Vasco se viene planteando el diseño del futuro sistema de orientación en la Formación Profesional. Ante esta situación, como orientador educativo de un centro de FP de esta Comunidad, me gustaría hacer algunas consideraciones.

Como es lógico, buena parte de las demandas en esta etapa educativa están ligadas al ámbito de la orientación profesional y al acceso al empleo. Pero ello no es óbice para constatar, asimismo, evidentes necesidades de orientación ligadas a los propios procesos de enseñanza-aprendizaje que, de no ser atendidas adecuadamente, mediatizarán seriamente el progreso académico del alumnado. Asimismo, en los centros de FP, como en cualquier otra etapa educativa, son patentes las frecuentes demandas generadas por circunstancias de tipo personal o emocional que, indudablemente, también condicionan los procesos formativos individuales.
En mi opinión, los centros de formación profesional han de organizarse adecuadamente, en la medida de sus posibilidades, para dar una respuesta de garantía a esta amplia panoplia de necesidades y demandas de orientación y apoyo.

Es de justicia reconocer quFLECHASe, aunque la dotación actual de recursos para la orientación en la Formación Profesional en el País Vasco difiere notablemente en función de las características y tipología de cada centro, en muchos de ellos nos encontramos con diferentes profesionales en este terreno; ya sean docentes: profesores de Formación y Orientación Laboral (FOL), orientador educativo, profesorado de Aprendizaje de Tareas (nee); o no docentes: mediador/a de aprendizaje permanente, orientadores laborales de Lanbide, etc. Como consecuencia de ello, la dimensión y expectativas de los diferentes planes de orientación varían significativamente en función de las circunstancias y dotación de cada centro.

En cualquier caso, se hace perentoria la necesidad de organizar los recursos disponibles en la actualidad, así como de definir y concretar los servicios y tareas de la orientación en los centros de FP, lo que, en buena medida, habrá de hacerse a través de una estructura organizativa equiparable y reconocible en los centros, como es la de un departamento de orientación, que servirá prioritariamente para dotar de coherencia a todas las intervenciones e iniciativas generadas en el campo de la orientación.
No se trata, en mi opinión, de crear una nueva macroestructura organizativa de difícil gobierno, sino de favorecer los mecanismos de planificación y organización que se estimen necesarios para una actuación coherente y coordinada en el ámbito de la orientación.

En el caso de los futuros Centros Integrados de Formación Profesional, (parece ser que la configuración de estos centros en el País Vasco es inminente), se impone una clarificación competencial entre los diferentes agentes de la orientación, habida cuenta de la heterogeneidad funcional que conlleva un sistema “integrado” de orientación en el marco de un centro de estas características.

Asimismo, considero que la participación de la figura del orientador, en un centro integrado, ha de ser considerada en toda su relevancia para que, desde el desarrollo de las funciones y tareas especializadas que le son propias por su especialidad docente, pueda coadyuvar significativamente en una respuesta educativa integral de calidad en la que todos estamos seriamente comprometidos.
Es por lo que, en mi opinión, se hace muy recomendable nuestra aportación cualificada a la orientación del alumnado de la FP, en todas las dimensiones de la orientación: profesional, académica, personal, familiar, etc. Especial dedicación ha de merecer, si cabe, todo lo que concierne a los cambios de ciclo o etapa, y a la elección entre las distintas opciones académicas, formativas y profesionales. Y, por supuesto, la colaboración con el profesorado de FOL, con los tutores, tutoras y profesorado en general, así como con otros profesionales que colaboren desde la vertiente estrictamente laboral, (mediadores/as de aprendizaje orientadores laborales de Lanbide, etc.).

Para finalizar, constatar el hecho de que, habida cuenta de la cualificación que conlleva la especialidad a la que pertenezco, considero que somos los profesionales más adecuados para coordinar la respuesta al alumnado, escolarizado en el centro, con cualquier tipo de discapacidad o necesidad educativa específica.

Ángel Zárate Argote
Orientador del IEFPS Mendizabala
Vitoria-Gasteiz

¿Por qué es necesario un orientador educativo en un centro integrado de FP del País Vasco?


¿Por qué es necesario un orientador educativo en un centro integrado de FP del País Vasco?

1. Porque en los centros integrados también hay alumnado de necesidades educativas especiales.
Un orientador educativo apoyará, asesorará y coordinará la labor de los profesionales que desempeñan su labor en ese ámbito.
2. Porque en los centros integrados ciertos alumnos manifiestan  dificultades de aprendizaje.
Los orientadores y orientadoras educativos son unos profesionales con el perfil adecuado para abordar esos problemas.
3.   Porque en los centros integrados la labor tutorial es muy variada y adquiere una gran relevancia
Los orientadores educativos planifican, coordinan,  apoyar y asesoran la labor de los tutores y tutoras de un centro docente.
4. Porque, desgraciadamente, en algunos alumnos de los centros integrados también afloran circunstancias personales  graves que interfieren seriamente en su  formación.
Un orientador educativo dispone de las estrategias precisas para su diagnóstico y tratamiento.
5. Porque en los centros integrados las familias también solicitan asesoramiento psicopedagógico.
Por su bagaje profesional, los orientadores educativos pueden apoyar la labor del profesorado en este terreno, desde una perspectiva especializada.
6.   Porque los centros integrados interactúan con una red de instituciones que colaboran en los procesos de formación desde  diferentes vertientes: social, psicológica, sanitaria, educativa, etc.
Orientación educativa es la especialidad docente del sistema educativo que,  por su formación, es la más adecuada para coordinar esta labor.
7. Porque los equipos de dirección de los centros integrados necesitan y demandan apoyo y asesoramiento, también en el terreno psicopedagógico. 
Es una figura que los equipos directivos deben apoyar, y en la que pueden apoyarse, en el terreno pedagógico y educativo.
8. Porque los equipos docentes de los centros integrados necesitan asesoramiento y apoyo en cuestiones de tipo académico: programación, metodología, evaluación, …
Sin ser el único, es un perfil profesional que reúne todos los requisitos para ello.
9. Porque en los currículos de los centros integrados, ciertos contenidos transversales (inteligencia interpersonal, emocional, etc)  han de adquirir una relevancia creciente.
La orientación educativa está volcada en este ámbito, otorgándole la importancia que merece.
10.  Porque en los centros integrados también se aprecian ciertas carencias en el alumnado en la forma de estudiar, aprender y desempeñar sus tareas.
La ayuda al estudio en temas como motivación, organización, planificación, estrategias de aprendizaje, etc., es un ámbito tradicional del trabajo de los orientadores educativos.
Por otro lado, está fuera de toda duda la tradicional y contrastada dedicación de los profesionales de la especialidad de orientación educativa a las labores de la orientación profesional en la educación secundaria.

Precisamente en este ámbito, los centros integrados de  Formación Profesional,  dada su especifidad,  han de contemplar una orientación profesional de calidad, altamente especializada y diversificada, que responda a las exigentes demandas derivadas de un planteamiento de formación y aprendizaje a lo largo de la vida. En esa labor los orientadores educativos también deseamos colaborar, en estrecha coordinación con otros profesionales de la formación y orientación laboral, conformando así un departamento de orientación robusto y de garantías, que aborde y responda a las diferentes dimensiones de la orientación,en un centro integrado de FP en el País Vasco.

© Angel Zárate Argote.
Orientador educativo del Instituto Específico de Formación Profesional Superior Mendizabala de Vitoria-Gasteiz