10 CONSEJOS PARA AFRONTAR CON ÉXITO LA 2ª EVALUACIÓN EN UN CICLO DE FORMACIÓN PROFESIONAL

1.¡Párate y piensa cómo te ha ido hasta ahora! Es importante analizar uno por uno todos los módulos o asignaturas; ver lo que has hecho bien y dónde necesitas mejorar.

702. Si has aprobado, no te confíes; seguro que puedes mejorar mucho más. Si realmente te gusta lo que haces, se te tiene que notar. Los que te rodean tienen que darse cuenta de que tú controlas, de que ya casi eres un especialista en la materia. Para ello, tienes que “empaparte” en todo lo relacionado con el ciclo que estudias.

3. Si no has aprobado todos los módulos, reflexiona sobre el porqué. Habla con tus profesores; es importante que perciban tu preocupación y también tu interés sincero por mejorar.

4. No pienses que queda mucho tiempo para ver los resultados de la segunda evaluación. No dejes las tareas para más adelante. Da pasos concretos cada día. No estaría mal que, si conoces el tema, te anticiparas a las explicaciones del profesor buscando y ampliando la información por tu cuenta.

5. ¡ Organízate y planifica tus tareas ! Puedes hacer a tiempo todo el trabajo del instituto, sin abandonar otras actividades que vienes realizando: trabajo, deporte, salir con amigos/as…

ALGUNOS CONSEJOS PARA AFRONTAR CON ÉXITO EL COMIENZO DE CURSO EN UN CICLO DE FP

  • No pienses que queda mucho tiempo imagenysonpara ver los resultados de la evaluación. No dejes las tareas para más adelante. Todo cuenta para la nota de la evaluación. Da pasos concretos cada día. No estaría mal que, si conoces el tema, te anticiparas a las explicaciones del profesor buscando y ampliando la información por tu cuenta.
  • Aprovecha el tiempo de clase (o de taller). Permanece atento/a, colabora con el grupo… Ten en cuenta que para tu profesor eso también se valora. Además será un esfuerzo que tienes adelantado para cuando tengas que hacer un trabajo o preparar un examen de esa materia
  • ¡Organízate y planifica tus tareas! Debes hacer a tiempo todas las tareas y trabajos del instituto; para ello, no necesitas abandonar otras actividades que vienes realizando: trabajo, deporte, salir con amigos/as…
  • Acércate a los que quieran aprender. No te juntes con los que “pasan”. Si estás en contacto con gente motivada y trabajadora, ya verás cómo algo se te pega, y tú mismo estarás más predispuesto y motivado. Si haces lo contrario: ¡cuidado!, ya sabes…
  • Apóyate en tus compañeros y compañeras; a veces puedes ahorrarte trabajo compartiendo apuntes, resúmenes o trabajos. Pero, ¡ojo, sin copiar! Se trata de una colaboración mutua; tú también tienes que aportar. En caso contrario, se darán cuenta de que vas sólo por tu interés y dejarán de ayudarte.
  • ¡Prioriza! Identifica los temas, apartados y trabajos a los que más relevancia da cada profesor; empieza por ellos o dedícales más tiempo. Verás cómo te merece la pena.
  • Y sobre todo: ten en cuenta que tú mismo eres el más interesado y el máximo responsable de tu éxito o fracaso en el ciclo. Seguramente tendrás familiares o amigos que te animen y aconsejen bien, pero al final eres tú el que decide sobre tu futuro profesional.

5 razones para que elijas Formación Profesional

1.Tendrás una amplia oferta donde elegir.67

La Formación Profesional oferta en torno a 170 títulos diferentes que se agrupan en 26 “familias profesionales” y se ordena en varios niveles:

  • Ciclos de Formación Profesional Básica
  • Ciclos Formativos de Grado Medio.
  • Ciclos Formativos de Grado Superior.
  • Programas de Especialización

2. Conseguirás una formación de calidad y ligada a la práctica.

Recibirás una formación teórico-práctica, por medio de metodologías actuales y relacionada con un ámbito profesional en el que deberás desarrollar las competencias profesionales necesarias para cada nivel (básico, medio o superior).  De las 2000 horas de duración del ciclo, entre 400 y 600 serán para hacer las prácticas obligatorias en la empresa que, incluso, podrán ser más a través de la modalidad de FP dual en régimen de alternancia entre el centro de formación y la empresa.

3. Obtendrás una titulación oficial.

Si superas los estudios del ciclo, podrás obtener una de las siguientes titulaciones en función del nivel que hayas cursado:

  • Profesional Básico
  • Técnico
  • Técnico Superior

 4. Harás una formación que se adapte a tu situación personal.

Podrás hacer la Formación Profesional entendida como “formación reglada” a través de varias modalidades: presencial, a distancia o compartida entre el centro de formación y la empresa (FP dual). También dispondrás de una amplia oferta de “Formación Profesional para el Empleo” dirigida tanto a quien está trabajando como en paro.

Asimismo, podrás cursar Unidades Formativas de menor duración en base al Catálogo Modular, que también serán certificables, ya que una vez superadas todas las todas las Unidades en las que se haya fragmentado un Certificado obtendrás la certificación de los Módulos Formativos cursados y, en su caso, de un Certificado de Profesionalidad completo

5. Cuando termines, podrás trabajar o continuar estudiando.

 Se estima que en los próximos años se precisarán numerosos titulados en Formación Profesional (especialmente en el ámbito industrial) para cubrir la numerosa oferta prevista de puestos de trabajo tanto de nueva creación como por jubilaciones.

Si optas por completar tu formación, podrás pasar:

…de FP básica a Ciclos Medios de FP

…de Ciclos Medios a Ciclos Superiores de FP

…de Ciclos Superiores a la Universidad.

 

UN DEPARTAMENTO DE ORIENTACIÓN PARA LA FORMACIÓN PROFESIONAL

1. UN MODELO DE ORIENTACIÓN INTEGRAL PARA LA FORMACIÓN PROFESIONAL

Parto de la base de que el trabajo docente conlleva una dimensión orientaESTUDIANTEdora, que está sustentada en la complejidad del aprendizaje y, consecuentemente, de su labor educadora. Del proceso de aprendizaje participa, no solamente la dimensión intelectual o cognitiva del alumno, sino la totalidad de la persona. El alumno aprende desde sus experiencias, motivaciones, expectativas, valoraciones y sentimientos. Por consiguiente, se hace inevitable contemplar la orientación y la tutoría si se quiere llevar a la práctica una auténtica educación integral.
La complejidad de la labor educadora, la pluralidad de profesores que atienden los distintos grupos de alumnos, la variedad de objetivos y necesidades, y el complejo funcionamiento de los centros de Formación Profesional, aconseja que éstos dispongan de recursos especializados suficientes para abordar con garantías la dimensión orientadora dentro de su labor educadora y formativa.
El profesorado de Formación y Orientación Laboral (FOL) se concibe como una respuesta a la necesidad de que el alumnado adquiera y asiente todo un bagaje de competencias relacionadas con la orientación profesional y el acceso al empleo, que se consideran imprescindibles para completar la formación técnica de un ciclo formativo de Formación Profesional.
No obstante, la tarea docente del profesorado de FOL debe complementarse con una labor específica de orientación, para la que se hace inevitable buscar formulas que especialicen a este profesorado o, lo que en mi opinión es más atinado, contar con la colaboración de los orientadores educativos y/o laborales. Como función especializada que es, se fundamenta en el desarrollo de una serie de programas y acciones específicas, que tienen por objeto informar y ayudar a las personas a adoptar decisiones en el ámbito de la formación y/o el empleo en cualquier momento de su trayectoria vital.
Pero, esta concepción basada en el ámbito de la orientación profesional, con ser básica y fundamental en los centros de Formación Profesional, no ha de ser la única. Las propuestas de intervención han de contemplar una mayor amplitud de miras, y ser concebidas desde una visión integral de la persona, que participe del concepto de orientación a lo largo de la vida y que, por tanto, se abra a otras dimensiones de la orientación, como la de aportar su apoyo especializado sobre los procesos de enseñanza-aprendizaje, o la de colaborar en el desarrollo personal y humano del alumnado de la FP.
En ese sentido, los centros de FP, y sus profesores de FOL, constituyen un eslabón más dentro del sistema integrado de orientación; formado por un amplio elenco de profesionales: orientadores de centro, servicios externos de información y orientación para el empleo, servicios de información y orientación de las administraciones locales u otras entidades públicas y privadas, etc.
Es bien sabido, que los departamentos de orientación de los centros docentes pueden adoptar diferentes tipologías en función del personal involucrado en las tareas de orientación, tutoría y apoyo que le son propias, así como de la población a la que atienden, por lo que en un mismo un mismo departamento se aglutinan perfiles de actuación específicos y diferenciados (profesores de apoyo, educadores sociales, representantes de tutores, orientadores., etc.). Lo mismo ha de suceder, en mi opinión, en la FP, con todos los profesionales que participan de la orientación y el apoyo del alumnado (profesorado de FOL, orientadores, mediadores, profesorado de apoyo, etc.).
El departamento de orientación de un centro de FP debe guiarse por los principios de orientación a lo largo de la vida, por lo que habrá de contemplar como eje básico de su actuación, que las personas que se forman sean los propios protagonistas de la construcción de su propio recorrido de aprendizaje, de formación, y de inserción profesional o social.
Es evidente que, en los centros actuales de FP, se hace imprescindible la consolidación, o en su caso, creación y dimensionamiento de una estructura organizativa sólida para la orientación, que no es otra, que la de un departamento de orientación vigoroso, que integre, cohesione, y de coherencia a la labor de los diferentes profesionales que participan del proceso orientador.
Por otro lado, y de puertas afuera, la orientación no ha de cerrarse y acotarse a los límites estrechos del centro. Muy al contrario, ha de manifestarse accesible al alumnado de otras etapas educativas, y, en general, a toda la ciudadanía, con independencia de su nivel de formación, condición profesional o social, y ubicación geográfica. Para ello, los servicios y departamentos de orientación habrán de ir incorporando a su labor las herramientas y recursos que permitan complementar adecuadamente el tradicional acceso presencial a la orientación.

2. UN DEPARTAMENTO DE ORIENTACIÓN PARA UN CENTRO DE FP
Las necesidades de orientación y tutoría del alumnado de un centro de formación profesional son muy variadas, y se corresponden con diferentes ámbitos y vertientes de la orientación. Como es lógico, buena porientacion1optarte de las demandas pertenecen al ámbito de la orientación profesional, la búsqueda y el acceso al empleo. Pero, es indudable que en los centros de FP actuales también se evidencian claras necesidades relacionadas con el desarrollo exitoso de los procesos de enseñanza-aprendizaje; así como, las generadas por otro tipo de problemáticas de tipo personal o emocional, que en muchos casos condicionan seriamente el desarrollo formativo. Ante esta situación, los centros de FP han de ser conscientes de ello, y organizarse en la medida de sus posibilidades, con objeto de no eludir estas demandas.

LA ORIENTACIÓN EDUCATIVA EN LA FP DEL PAÍS VASCO

De un tiempo a esta parte, el Departamento de Educación del Gobierno Vasco se viene planteando el diseño del futuro sistema de orientación en la Formación Profesional. Ante esta situación, como orientador educativo de un centro de FP de esta Comunidad, me gustaría hacer algunas consideraciones.

Como es lógico, buena parte de las demandas en esta etapa educativa están ligadas al ámbito de la orientación profesional y al acceso al empleo. Pero ello no es óbice para constatar, asimismo, evidentes necesidades de orientación ligadas a los propios procesos de enseñanza-aprendizaje que, de no ser atendidas adecuadamente, mediatizarán seriamente el progreso académico del alumnado. Asimismo, en los centros de FP, como en cualquier otra etapa educativa, son patentes las frecuentes demandas generadas por circunstancias de tipo personal o emocional que, indudablemente, también condicionan los procesos formativos individuales.
En mi opinión, los centros de formación profesional han de organizarse adecuadamente, en la medida de sus posibilidades, para dar una respuesta de garantía a esta amplia panoplia de necesidades y demandas de orientación y apoyo.

Es de justicia reconocer quFLECHASe, aunque la dotación actual de recursos para la orientación en la Formación Profesional en el País Vasco difiere notablemente en función de las características y tipología de cada centro, en muchos de ellos nos encontramos con diferentes profesionales en este terreno; ya sean docentes: profesores de Formación y Orientación Laboral (FOL), orientador educativo, profesorado de Aprendizaje de Tareas (nee); o no docentes: mediador/a de aprendizaje permanente, orientadores laborales de Lanbide, etc. Como consecuencia de ello, la dimensión y expectativas de los diferentes planes de orientación varían significativamente en función de las circunstancias y dotación de cada centro.

En cualquier caso, se hace perentoria la necesidad de organizar los recursos disponibles en la actualidad, así como de definir y concretar los servicios y tareas de la orientación en los centros de FP, lo que, en buena medida, habrá de hacerse a través de una estructura organizativa equiparable y reconocible en los centros, como es la de un departamento de orientación, que servirá prioritariamente para dotar de coherencia a todas las intervenciones e iniciativas generadas en el campo de la orientación.
No se trata, en mi opinión, de crear una nueva macroestructura organizativa de difícil gobierno, sino de favorecer los mecanismos de planificación y organización que se estimen necesarios para una actuación coherente y coordinada en el ámbito de la orientación.

En el caso de los futuros Centros Integrados de Formación Profesional, (parece ser que la configuración de estos centros en el País Vasco es inminente), se impone una clarificación competencial entre los diferentes agentes de la orientación, habida cuenta de la heterogeneidad funcional que conlleva un sistema “integrado” de orientación en el marco de un centro de estas características.

Asimismo, considero que la participación de la figura del orientador, en un centro integrado, ha de ser considerada en toda su relevancia para que, desde el desarrollo de las funciones y tareas especializadas que le son propias por su especialidad docente, pueda coadyuvar significativamente en una respuesta educativa integral de calidad en la que todos estamos seriamente comprometidos.
Es por lo que, en mi opinión, se hace muy recomendable nuestra aportación cualificada a la orientación del alumnado de la FP, en todas las dimensiones de la orientación: profesional, académica, personal, familiar, etc. Especial dedicación ha de merecer, si cabe, todo lo que concierne a los cambios de ciclo o etapa, y a la elección entre las distintas opciones académicas, formativas y profesionales. Y, por supuesto, la colaboración con el profesorado de FOL, con los tutores, tutoras y profesorado en general, así como con otros profesionales que colaboren desde la vertiente estrictamente laboral, (mediadores/as de aprendizaje orientadores laborales de Lanbide, etc.).

Para finalizar, constatar el hecho de que, habida cuenta de la cualificación que conlleva la especialidad a la que pertenezco, considero que somos los profesionales más adecuados para coordinar la respuesta al alumnado, escolarizado en el centro, con cualquier tipo de discapacidad o necesidad educativa específica.

Ángel Zárate Argote
Orientador del IEFPS Mendizabala
Vitoria-Gasteiz

¿Por qué es necesario un orientador educativo en un centro integrado de FP del País Vasco?


¿Por qué es necesario un orientador educativo en un centro integrado de FP del País Vasco?

1. Porque en los centros integrados también hay alumnado de necesidades educativas especiales.
Un orientador educativo apoyará, asesorará y coordinará la labor de los profesionales que desempeñan su labor en ese ámbito.
2. Porque en los centros integrados ciertos alumnos manifiestan  dificultades de aprendizaje.
Los orientadores y orientadoras educativos son unos profesionales con el perfil adecuado para abordar esos problemas.
3.   Porque en los centros integrados la labor tutorial es muy variada y adquiere una gran relevancia
Los orientadores educativos planifican, coordinan,  apoyar y asesoran la labor de los tutores y tutoras de un centro docente.
4. Porque, desgraciadamente, en algunos alumnos de los centros integrados también afloran circunstancias personales  graves que interfieren seriamente en su  formación.
Un orientador educativo dispone de las estrategias precisas para su diagnóstico y tratamiento.
5. Porque en los centros integrados las familias también solicitan asesoramiento psicopedagógico.
Por su bagaje profesional, los orientadores educativos pueden apoyar la labor del profesorado en este terreno, desde una perspectiva especializada.
6.   Porque los centros integrados interactúan con una red de instituciones que colaboran en los procesos de formación desde  diferentes vertientes: social, psicológica, sanitaria, educativa, etc.
Orientación educativa es la especialidad docente del sistema educativo que,  por su formación, es la más adecuada para coordinar esta labor.
7. Porque los equipos de dirección de los centros integrados necesitan y demandan apoyo y asesoramiento, también en el terreno psicopedagógico. 
Es una figura que los equipos directivos deben apoyar, y en la que pueden apoyarse, en el terreno pedagógico y educativo.
8. Porque los equipos docentes de los centros integrados necesitan asesoramiento y apoyo en cuestiones de tipo académico: programación, metodología, evaluación, …
Sin ser el único, es un perfil profesional que reúne todos los requisitos para ello.
9. Porque en los currículos de los centros integrados, ciertos contenidos transversales (inteligencia interpersonal, emocional, etc)  han de adquirir una relevancia creciente.
La orientación educativa está volcada en este ámbito, otorgándole la importancia que merece.
10.  Porque en los centros integrados también se aprecian ciertas carencias en el alumnado en la forma de estudiar, aprender y desempeñar sus tareas.
La ayuda al estudio en temas como motivación, organización, planificación, estrategias de aprendizaje, etc., es un ámbito tradicional del trabajo de los orientadores educativos.
Por otro lado, está fuera de toda duda la tradicional y contrastada dedicación de los profesionales de la especialidad de orientación educativa a las labores de la orientación profesional en la educación secundaria.

Precisamente en este ámbito, los centros integrados de  Formación Profesional,  dada su especifidad,  han de contemplar una orientación profesional de calidad, altamente especializada y diversificada, que responda a las exigentes demandas derivadas de un planteamiento de formación y aprendizaje a lo largo de la vida. En esa labor los orientadores educativos también deseamos colaborar, en estrecha coordinación con otros profesionales de la formación y orientación laboral, conformando así un departamento de orientación robusto y de garantías, que aborde y responda a las diferentes dimensiones de la orientación,en un centro integrado de FP en el País Vasco.

© Angel Zárate Argote.
Orientador educativo del Instituto Específico de Formación Profesional Superior Mendizabala de Vitoria-Gasteiz